Deja que tu coche ayude a otros coches

Hay algo muy loable que hacen muchas personas y es autorizar el uso de sus órganos después de su muerte. Esta noble decisión ha permitido salvar vidas, porque gracias a un trasplante han podido continuar con normalidad o al menos con mejores condiciones gran cantidad de pacientes. Si esto se hace con seres humanos, cómo no hacerlo con las máquinas.

El reciclado de piezas ha tomado mucha fuerza por sus múltiples beneficios. Ayuda al dueño del vehículo que ya no puede seguir utilizándolo, independientemente de las razones por las cuales no funcione; por otra parte, deja buenas ganancias a los emprendedores en este tipo de negocios, además, fomenta la economía, el Estado también recauda lo que corresponde por esta actividad comercial y hasta se contribuye con la preservación del planeta.

Aunado a lo anterior, podemos afirmar que uno de los más beneficiados con el comercio de repuestos usados, son los dueños de otros vehículos. Esta alternativa hace posible que muchas personas puedan reparar con recambios de coche segunda mano, lo que de otra manera tal vez sería imposible. Por un lado, está el alto precio de los recambios y, por el otro, está la ubicación de piezas que ya no se fabrican.

En función de lo anterior, estamos ante un mercado que trae ventajas a todas las partes involucrados. Los protagonistas de esta historia son las personas que dan de baja a sus coches a través de los Centros Autorizados para el Tratamiento de Vehículos (CATV), conocidos popularmente como desguaces o despieces.

Dar de baja a un coche

Cuando una persona es consciente de que su vehículo no debe seguir circulando por las vías públicas, lo razonable es que tome pronto la decisión de darle de baja. Entre más pronto lo haga mejor, porque su tasación seguro será más jugosa, en lugar de retrasar el momento y dejar que el vehículo se deprecie y deteriore más.

Lo ideal es encomendar ese proceso a una empresa legalmente constituida para el tratamiento de vehículos. Por lo general, realizan los trámites pertinentes antes las autoridades competentes, y el dueño solo debe esperar la respectiva documentación, sin tener que trasladarse de un sitio a otro ni tener que invertir tiempo en ello.

El desguace verifica las condiciones del vehículo y sus características, con lo cual realiza una tasación. Si el dueño la acepta, recibirá su pago y se quitará un quebradero de cabeza de encima. Y no hay que olvidar que con esa decisión está ayudando a quienes lleguen a usar las piezas que se recuperen del coche en cuestión.